Escoliosis
La escoliosis es una desviación lateral de la columna vertebral con rotación de las vértebras superior a 10° medidos con el ángulo de Cobb, según la definición de la Scoliosis Research Society. Afecta aproximadamente al 2-3% de la población adolescente y hasta al 30% de las personas mayores de 65 años en su forma degenerativa. El tratamiento depende de la edad del paciente, la magnitud de la curva y su progresión, e incluye desde la observación o el corsé hasta la cirugía en los casos más complejos.
¿Qué es la escoliosis?
La columna vertebral humana, vista de frente, debería ser recta. Vista de perfil presenta cuatro curvaturas naturales – cervical, torácica, lumbar y sacra – que ayudan a distribuir las cargas del movimiento. Cuando la columna presenta una desviación lateral en forma de «C» o de «S» superior a 10° medidos con el ángulo de Cobb, hablamos de escoliosis.
La Scoliosis Research Society (SRS), sociedad internacional de referencia fundada en 1966, define la escoliosis como una curvatura lateral de la columna vertebral con rotación de las vértebras dentro de la curva superior a 10° de ángulo de Cobb. Es importante distinguir la escoliosis estructurada – que implica esta rotación vertebral – de la actitud escoliótica, en la que existe desviación lateral, pero sin rotación, y que es corregible con educación postural.
La escoliosis puede aparecer a cualquier edad. En la mayoría de los casos no se encuentra una causa identificable y se denomina escoliosis idiopática. Otras formas tienen origen congénito (malformaciones vertebrales presentes al nacer), neuromuscular (asociada a parálisis cerebral, distrofia muscular, espina bífida y otras afecciones) o degenerativo (como consecuencia del envejecimiento de discos y articulaciones de la columna).
¿Cuáles son los síntomas de la escoliosis?
Los síntomas varían según la edad del paciente y la magnitud de la curva. En muchos casos, especialmente en fases iniciales, la escoliosis no produce dolor y se detecta por signos visibles en la postura.
Signos visibles comunes
- Hombros a distinta altura.
- Omóplato más prominente en un lado.
- Cintura asimétrica o una cadera más alta que la otra.
- «Joroba» visible al inclinarse hacia delante (test de Adams).
- Inclinación del tronco hacia un lado al estar de pie.
Síntomas según la etapa de la vida
Niños (menores de 10 años)
Generalmente no hay dolor. La preocupación principal es el desarrollo del tronco: en curvas importantes puede haber repercusión en el sistema cardiorrespiratorio por reducción del espacio torácico, especialmente en escoliosis de inicio precoz.
Adolescentes (10-18 años)
Es el grupo más frecuente. El impacto suele ser estético y psicológico: la autoimagen se ve afectada por la asimetría del tronco. La escoliosis idiopática del adolescente afecta entre el 2% y el 3% de los jóvenes en edad de riesgo y es 10 veces más probable que progrese hasta requerir tratamiento en niñas que en niños.

Adultos jóvenes
Puede aparecer una giba visible en la espalda. Si la escoliosis progresó durante la adolescencia sin tratamiento, empieza a manifestarse dolor mecánico y limitación funcional.
Adultos mayores
La escoliosis degenerativa aparece por desgaste de discos y articulaciones. Los síntomas típicos son:
- Dolor lumbar mecánico, que empeora al caminar o al estar de pie.
- Dolor o entumecimiento irradiado a una o ambas piernas (ciática) por compresión de raíces nerviosas.
- Inclinación progresiva del tronco hacia delante o hacia un lado.
- Pérdida de altura.
- Limitación de la marcha y de las actividades cotidianas.

Señales de alarma
Consultar sin demora en los siguientes casos:
- Progresión rápida visible de la asimetría en un adolescente en crecimiento.
- Dolor de espalda que no cede con reposo ni con analgésicos habituales.
- Debilidad en las piernas, pérdida de sensibilidad o alteraciones en el control de esfínteres.
- Deformidad torácica acompañada de dificultad respiratoria.
¿Qué tipos de escoliosis existen?
La escoliosis se clasifica según la causa y la edad de aparición. Esta clasificación es clínicamente relevante porque determina el pronóstico, la velocidad de progresión y el tratamiento.
Según la causa
Escoliosis idiopática
Es la más frecuente: representa aproximadamente el 80% de los casos. «Idiopática» significa que no se identifica una causa concreta. Se subdivide según la edad de aparición en infantil (0-3 años), juvenil (3-10 años) y del adolescente (a partir de los 10 años, la más común).
Escoliosis congénita
Presente desde el nacimiento. Está causada por malformaciones vertebrales durante el desarrollo fetal: vértebras que no se forman correctamente, vértebras parcialmente formadas o falta de separación entre ellas.
Escoliosis neuromuscular
Asociada a enfermedades neurológicas o musculares como parálisis cerebral, distrofia muscular, espina bífida, tumores de médula espinal o neurofibromatosis. Afecta especialmente a niños con movilidad reducida.
Escoliosis degenerativa del adulto
Aparece en la edad adulta – habitualmente a partir de los 50 años – por desgaste progresivo de los discos intervertebrales y las articulaciones facetarias. En los países occidentales, casi un 30% de las personas de más de 65 años presenta algún grado de deformidad degenerativa de la columna. Es la causa más habitual de escoliosis en el adulto y, por el envejecimiento poblacional, su prevalencia está aumentando.
Escoliosis secundaria a cirugía previa
Puede aparecer cuando una cirugía previa de columna no logra una alineación correcta y se genera una deformidad secundaria. Forma parte del llamado síndrome de cirugía de espalda fallida.
Según la localización
Atendiendo a la zona de la columna donde se localiza la curva principal:
- Escoliosis cervical – afecta a las vértebras del cuello.
- Escoliosis dorsal o torácica – afecta a la parte alta de la espalda.
- Escoliosis lumbar – afecta a la parte baja, sobre la zona del riñón. Es la localización más frecuente en la escoliosis degenerativa del adulto.
- Escoliosis dorsolumbar – abarca zona dorsal baja y lumbar alta.
- Escoliosis lumbosacra – se extiende hasta el sacro.
¿Cómo se miden los grados de la escoliosis?
La gravedad de la escoliosis se cuantifica con el ángulo de Cobb, una medida radiológica estándar internacional. El ángulo de Cobb se calcula sobre una radiografía en bipedestación (de pie) trazando líneas paralelas a las placas terminales de las vértebras más inclinadas por encima y por debajo de la curva, y midiendo el ángulo que forman entre sí.
La clasificación por grados determina la actitud terapéutica en cada etapa de la vida. Los umbrales varían entre referencias, pero los más utilizados internacionalmente son:
| Grado | Ángulo de Cobb | Actitud habitual en adolescente en crecimiento | Actitud habitual en adulto |
|---|---|---|---|
| Leve | 10° – 25° | Observación periódica. Ejercicio específico (PSSE) si hay riesgo de progresión. | Observación. Tratamiento del dolor si aparece. Fisioterapia. |
| Moderada | 25° – 45° | Corsé (ortesis TLSO) si hay madurez esquelética incompleta. Seguimiento estrecho. | Tratamiento conservador multidisciplinar. Cirugía solo si hay dolor refractario o progresión. |
| Grave | > 45° | Valoración de cirugía para detener progresión y corregir deformidad. | Cirugía indicada cuando hay dolor no controlable, progresión o afectación funcional. |
Estos umbrales son orientativos. La decisión de tratamiento tiene en cuenta también la madurez esquelética del paciente (evaluada mediante el signo de Risser), la localización de la curva, la presencia de dolor, la afectación funcional y la velocidad de progresión.
¿Cómo se diagnostica la escoliosis?
El diagnóstico combina exploración clínica y pruebas de imagen.
Exploración clínica
La primera prueba es el test de Adams: el paciente se inclina hacia delante con las rodillas extendidas y se observa la espalda desde atrás. La aparición de una «joroba» (giba) en un lado indica rotación vertebral. La magnitud de esa rotación se cuantifica con un escoliómetro.
Radiografía en bipedestación
Es la prueba de referencia para confirmar el diagnóstico y medir el ángulo de Cobb. En adolescentes se realizan radiografías periódicas para monitorizar la progresión. En adultos, aporta además información sobre balance sagital y coronal, que son claves para planificar el tratamiento.
Otras pruebas según el caso
- Resonancia magnética (RM): indicada cuando hay síntomas neurológicos, curvas atípicas o sospecha de causa secundaria.
- Tomografía computarizada (TC): en planificación quirúrgica compleja.
- Radiografías dinámicas con inclinación lateral (bending test): se usan en la planificación quirúrgica para evaluar la flexibilidad de la curva.
- Impresión 3D del modelo vertebral: en escoliosis severas o reintervenciones, permite al equipo visualizar la anatomía específica del paciente antes de operar.
¿Cuáles son los tratamientos de la escoliosis?
El tratamiento se decide en función de la edad del paciente, la magnitud de la curva, su velocidad de progresión y la presencia de síntomas. Existen tres niveles de actuación: observación, tratamiento conservador y cirugía.
Observación y controles periódicos
Indicada en curvas menores de 25° en pacientes en crecimiento con bajo riesgo de progresión, y en la mayoría de escoliosis leves del adulto. Los controles radiográficos se realizan cada 3-6 meses en adolescentes y anualmente o según evolución en adultos.
Tratamiento conservador
Ejercicio específico (PSSE)
Los ejercicios fisioterapéuticos específicos para escoliosis (Physiotherapeutic Scoliosis-Specific Exercises) son un grupo de técnicas diseñadas para limitar la progresión de la curva y mejorar la postura. No corrigen la curva, pero pueden reducir el ritmo de progresión y mejorar la calidad de vida.
Corsé (ortesis TLSO)
Indicado en adolescentes con madurez esquelética incompleta (Risser ≤ 2) y curvas entre 25° y 45°. El objetivo es evitar la progresión de la curva durante el crecimiento; el corsé no «endereza» la columna de forma definitiva. La eficacia está respaldada por evidencia científica (estudio BRAIST, publicado en New England Journal of Medicine en 2013).
Tratamiento del dolor en el adulto
En la escoliosis degenerativa del adulto, el manejo del dolor con medicación, infiltraciones ecoguiadas, bloqueos facetarios y rehabilitación es el primer escalón. Solo cuando el dolor es refractario o la deformidad progresa se considera la cirugía.
Cirugía
La cirugía se reserva para los casos en que el tratamiento conservador no es suficiente. Las indicaciones principales son:
- Adolescentes con curva progresiva por encima de 45°.
- Niños con escoliosis de inicio precoz cuando la curva amenaza el desarrollo cardiopulmonar.
- Adultos con dolor no controlable con tratamiento conservador.
- Adultos con deformidad progresiva que afecta el equilibrio y la función.
- Reintervenciones en pacientes con deformidad tras cirugía previa.
La técnica quirúrgica más habitual es la artrodesis vertebral (fusión de las vértebras afectadas mediante tornillos y barras). En casos seleccionados se utilizan técnicas que preservan la movilidad, como el tethering vertebral en adolescentes. La cirugía se realiza bajo monitorización neurofisiológica intraoperatoria (MNIO) para minimizar riesgos de lesión neurológica.
¿Cuándo es necesaria la cirugía y cuándo no?
No toda escoliosis requiere cirugía. De hecho, la mayoría no. En Barcelona Spine Institute entendemos que informar honestamente sobre los límites y las contraindicaciones es parte del deber profesional.
Cuándo la cirugía no está indicada
- Curvas leves o moderadas estables que no producen dolor ni limitación funcional.
- Escoliosis degenerativa del adulto con dolor controlado con tratamiento conservador.
- Pacientes con expectativa de vida o estado general que no permitan asumir el riesgo quirúrgico.
- Curvas cuya corrección aportaría mejora estética pero no funcional, en ausencia de otras indicaciones.
- Pacientes con comorbilidades graves no controladas que contraindiquen una cirugía mayor.
Cuándo la cirugía sí está indicada
- Adolescentes con curvas mayores de 45°-50° y madurez esquelética incompleta.
- Niños con escoliosis precoz con afectación del desarrollo cardiopulmonar.
- Adultos con dolor refractario a tratamiento conservador durante al menos 6-12 meses.
- Desequilibrio importante con pérdida de función.
- Empeoramiento progresivo documentado radiológicamente.
- Afectación neurológica (debilidad, pérdida de control de esfínteres).
Riesgos y limitaciones del tratamiento
Toda intervención médica, incluida la cirugía de escoliosis, implica riesgos que deben conocerse antes de decidir. La información siguiente es general y debe complementarse con una valoración individualizada por parte del equipo médico.
Riesgos generales de la cirugía de escoliosis
- Complicaciones de cualquier cirugía mayor: hemorragia, infección, reacción a la anestesia, tromboembolismo.
- Complicaciones específicas de la cirugía de columna: lesión neurológica (rara, minimizada con la monitorización intraoperatoria), dolor postoperatorio persistente, pseudoartrosis (falta de fusión ósea).
- Problemas mecánicos del implante: rotura o aflojamiento de tornillos o barras, que puede requerir revisión quirúrgica.
- Corrección incompleta de la curva: la cirugía busca una alineación funcional, no necesariamente una columna perfectamente recta.
- Alteraciones en la flexibilidad: la zona fusionada pierde movilidad, aunque la mayoría de pacientes retoma sus actividades con buena función global.
Limitaciones del tratamiento conservador
- El corsé no corrige la curva de forma definitiva: su objetivo es evitar la progresión durante el crecimiento.
- Los ejercicios específicos no reducen significativamente el ángulo de Cobb, pero pueden mejorar la calidad de vida y limitar la progresión.
- En la escoliosis degenerativa, el dolor puede progresar con el tiempo a pesar del tratamiento conservador.
Recuperación y pronóstico
La recuperación tras una cirugía de escoliosis depende de la edad del paciente, la complejidad de la intervención y la presencia de comorbilidades. En términos generales:
- Estancia hospitalaria habitual: 4-7 días en cirugías estándar.
- Retorno a actividades cotidianas ligeras: entre 4 y 6 semanas.
- Retorno a actividades deportivas no de impacto: 3-6 meses.
- Fusión ósea consolidada: habitualmente a los 6 meses.
- Resultados estables a largo plazo: evaluación anual durante los primeros años.

El objetivo de la cirugía no es una columna perfectamente recta, sino una alineación funcional que permita al paciente una vida activa sin dolor limitante. La mayoría de pacientes operados recuperan su actividad previa y, en el caso de adolescentes, suelen mejorar sensiblemente su imagen corporal y autoestima.
Nuestra experiencia
Barcelona Spine Institute, fundado en 2017 dentro del Hospital Quirónsalud Barcelona, es una unidad multidisciplinar especializada en cirugía de columna vertebral. El equipo realiza más de 600 cirugías de columna al año, atendiendo a pacientes de todas las edades – desde casos pediátricos hasta pacientes adultos mayores – procedentes de toda España y del extranjero.
El Dr. Ferran Pellisé, director del equipo, cuenta con más de 30 años de experiencia en cirugía de columna y realiza personalmente más de 70 cirugías al año en su área de especialización. Es el actual Presidente electo de la Scoliosis Research Society (SRS) y miembro fundador del European Spine Study Group (ESSG), registro multicéntrico europeo que estudia la deformidad de columna del adulto. Además dirige la Unidad de Columna del Hospital Universitari Vall d’Hebron.
BSI dispone de los recursos tecnológicos necesarios para afrontar los casos más complejos: quirófanos con navegación intraoperatoria, monitorización neurofisiológica intraoperatoria (MNIO), escáner intraoperatorio y planificación y optimización preoperatoria del paciente.
Por qué elegir Barcelona Spine Institute
Elegir equipo médico para una patología de columna es una decisión importante. Estos son los elementos diferenciales de nuestro enfoque:
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Más de 20 especialistas con dedicación exclusiva a la patología de columna: cirujanos, anestesista de referencia, neurofisiología intraoperatoria, medicina rehabilitadora, fisioterapia y psicología del dolor. La calidad del resultado en cirugía de columna depende tanto del cirujano como del equipo que le acompaña antes, durante y después de la intervención.
Liderazgo académico internacional
El Dr. Pellisé es el actual Presidente electo de la Scoliosis Research Society (SRS) y miembro fundador del European Spine Study Group (ESSG). El Dr. Haddad recibió el Best Podium Presentation Award de EUROSPINE en 2024. Nuestra práctica clínica está respaldada por nuestra actividad investigadora.
Tecnología y seguridad
Quirófanos equipados con navegación intraoperatoria, monitorización neurofisiológica intraoperatoria (MNIO), escáner intraoperatorio y Unidad de Cuidados Intensivos dotada con 15 boxes. La seguridad del paciente en cirugía de columna se construye con protocolos y tecnología, no con voluntarismo.
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BSI es la unidad de columna del Hospital Quirónsalud Barcelona. Disponemos de todos los servicios de un hospital terciario: UCI, banco de sangre, radiología intervencionista, anestesiología subespecializada y hospitalización preparada para cirugía compleja de columna.
Preguntas frecuentes sobre la escoliosis
¿La escoliosis se hereda?
Existe un componente genético en la escoliosis idiopática: un hijo de un padre o madre con escoliosis tiene mayor probabilidad de desarrollarla que la población general, aunque no se han identificado aún todos los genes implicados. No hay un patrón de herencia simple ni se puede predecir con certeza. Sí se recomienda revisión en hermanos o hijos de pacientes con escoliosis diagnosticada.
¿Se puede corregir la escoliosis en adultos?
En el adulto, la cirugía puede corregir parcial o totalmente la curva y – lo más importante – restaurar el equilibrio del tronco y aliviar el dolor. El tratamiento conservador (fisioterapia, infiltraciones, medicación) no corrige la curva, pero puede controlar los síntomas en muchos casos. La decisión entre una vía u otra depende del dolor, la progresión y la afectación funcional.
¿Qué es el ángulo de Cobb?
Es la medida radiológica estándar para cuantificar la magnitud de una escoliosis. Se calcula sobre una radiografía trazando líneas paralelas a las placas vertebrales más inclinadas por encima y por debajo de la curva y midiendo el ángulo que forman. Un ángulo mayor de 10° define la escoliosis; los umbrales de 25° y 45° orientan la actitud terapéutica.
¿Cuándo hay que empezar a tratar una escoliosis?
Depende del contexto. En adolescentes con curva progresiva y madurez esquelética incompleta, se inicia tratamiento con corsé a partir de 25° para evitar la progresión. En adultos, se trata cuando aparece dolor o afectación funcional, independientemente del ángulo. La observación es una estrategia válida en curvas leves estables.
¿Los ejercicios pueden curar la escoliosis?
No. Los ejercicios específicos para escoliosis (PSSE) pueden mejorar la postura, reducir el ritmo de progresión y aliviar síntomas, pero no reducen significativamente el ángulo de Cobb una vez establecido. Son un complemento al tratamiento, no un sustituto. Se recomienda evitar ejercicios que agraven la asimetría y trabajar con fisioterapeutas formados en técnicas específicas (Schroth, SEAS, BSPTS).
¿La escoliosis duele?
En niños y adolescentes, la escoliosis habitualmente no duele; el impacto principal es estético. En adultos, la escoliosis degenerativa sí suele asociar dolor lumbar mecánico y, en ocasiones, ciática por compresión de raíces nerviosas. El dolor no es proporcional al ángulo de la curva: hay pacientes con curvas moderadas y dolor importante y al revés.
¿Se puede hacer deporte con escoliosis?
Sí, y se recomienda. Mantener una musculatura de tronco fuerte y una buena condición cardiorrespiratoria beneficia a los pacientes con escoliosis. Solo deben evitarse deportes con alta carga axial asimétrica en casos de escoliosis grave no tratada. Tras una cirugía de fusión, se puede retomar actividad deportiva en 3-6 meses con algunas limitaciones en deportes de contacto.
¿Se puede tener escoliosis y estar embarazada?
Sí. La escoliosis, incluso operada, no impide un embarazo ni un parto. Las pacientes operadas con fusión lumbar pueden tener algunas limitaciones en la anestesia epidural dependiendo del nivel de la fusión, por lo que conviene informar al equipo de obstetricia con antelación. El embarazo no empeora habitualmente la escoliosis en pacientes sin deformidad severa.
Fuentes y referencias
Los contenidos de esta página se basan en la literatura científica y en las guías de práctica clínica de las sociedades internacionales de referencia en columna vertebral.
- Scoliosis Research Society (SRS). Definiciones, clasificación y guías de tratamiento de la escoliosis idiopática y degenerativa.
- EUROSPINE – The Spine Society of Europe. Position statements y consensos europeos.
- GEER – Grupo Español de Estudio de las Enfermedades del Raquis (Sociedad Española de Columna Vertebral).
- Weinstein SL et al. Effects of Bracing in Adolescents with Idiopathic Scoliosis (BRAIST Study). New England Journal of Medicine, 2013.
- European Spine Study Group (ESSG). Publicaciones multicéntricas sobre deformidad del adulto.
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